PLENO es una funda de bloqueo magnético para colegios e institutos. El móvil queda con el estudiante durante toda la jornada — pero inutilizable — y se libera al salir del centro. Sin custodia, sin retiradas, sin discusiones.
Al entrar al centro, el estudiante introduce su propio teléfono en la funda. El cierre magnético se sella automáticamente.
El móvil queda inaccesible — pero siempre en posesión del estudiante. El profesor no custodia nada. El centro no se responsabiliza de ningún dispositivo.
Al salir del centro, una base imantada desactiva el cierre en segundos. El estudiante recupera su móvil sin que el centro haya tenido que gestionar nada.
Aplicar la prohibición del móvil en un centro implica convencer a tres audiencias muy distintas. PLENO da una respuesta concreta a cada una.
"Aplicas la norma sin convertir al profesorado en policía. Y sin custodiar nada que pueda romperse o perderse."
PLENO se integra en cinco segundos en la rutina de entrada al centro. Cero protocolos complejos. Cero responsabilidad civil sobre dispositivos custodiados. El equipo directivo gana paz operativa y reputación de centro que aplica la norma sin conflicto.
"No haces nada nuevo. El móvil entra cerrado y sale cerrado. Tu clase vuelve a ser tu clase."
El profesor deja de hacer de "policía del móvil". No retira, no custodia, no discute. La rutina ocurre en la entrada del centro, fuera del aula. El docente recupera autoridad sin desgaste y vuelve a tener la atención de sus alumnos.
"El móvil no sale de la mochila de tu hijo. Si hay una urgencia, el centro abre la funda en segundos."
El estudiante conserva físicamente su teléfono durante toda la jornada. La familia mantiene la tranquilidad sin sacrificar la atención de su hijo en clase. En cualquier urgencia, conserjería abre la funda con la base magnética. Sin custodia, sin riesgo de pérdida.
Mientras la funda está cerrada, no te pierdes nada. Te lo estás ganando.
Los efectos aparecen en la primera semana. Pero los importantes — los que cambian un centro — aparecen al cabo del primer trimestre.
Más concentración en clase, mejores resultados académicos, conversaciones que vuelven a ocurrir en pasillos y recreos.
Menos desgaste por hacer de "policía del móvil". El docente recupera autoridad sin desgastarse pidiéndola.
Recreos con conversación y juego real. Menos ciberacoso, menos grabaciones no autorizadas en el centro.
El centro no custodia los dispositivos. La funda está siempre en posesión del estudiante. Sin riesgo de daños ni pérdidas.
Menos exposición a redes sociales durante la jornada escolar. Más calma, menos comparación, menos presión social digital.
Sin protocolos complejos. Sin software adicional. Sin formación técnica. Una sola rutina al cruzar la puerta del centro.
Trabajamos con direcciones de centros públicos y concertados, AMPAs, administraciones educativas y proyectos piloto. Cada implantación se adapta al centro.
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